viernes, 1 de septiembre de 2017

La Educación Mexicana en la Actualidad


Introducción
Desde hace décadas se puede afirmar que la educación es el principal factor generador de bienestar social, desarrollo e igualdad, por consecuencia uno de los valores más importantes de la humanidad. Sin embargo ¿Qué tan cierto es que la educación sea un factor decisivo para generar estos beneficios?
Hablar de la educación en México es un tema complejo, en él se ven involucrados  factores sociales, políticos, económicos e históricos, estos a su vez forman parte de los grupos sociales con necesidades propias y particulares, de aquí se desprenden diversas barreras que limitan o impiden que los objetivos educativos sean alcanzados.
Como en cualquier otro país, el Sistema Educativo Mexicano se encuentra conformado por Leyes, normas, instituciones, tecnologías, recursos didácticos y pedagógicos, todos ellos encaminados al quehacer educativo dirigido a la población mexicana, este no es un simple sistema estático, sino uno en constante transformación, atendiendo a las necesidades en un contexto político, social y económico.
Diversos organismos internacionales coadyuvan en los objetivos educativos en México, El Banco Internacional de Desarrollo, Banco Mundial, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación la Ciencia y la Cultura, algunos de estas promueven los apoyos necesarios en materia económica, otros en materia de asesoramiento, ofreciendo opiniones y recomendaciones. La puesta en marcha y duración de los proyectos educativos nacionales depende de la administración pública federal, estatal y a veces hasta municipal; algunas de las opiniones y recomendaciones de los organismos internacionales no son tomados en cuenta por nuestro país.



De la educación como generador de bienestar social
El Sistema Educativo Mexicano (SEM) provee a la ciudadanía de herramientas teóricas y prácticas para desempeñar un oficio, mismo que nos ha de generar una remuneración con la cual subsistir, tomando en cuenta la premisa que, a mayor estudio, mejores oportunidades de trabajo, tener estudios mínimos no provee de las mismas oportunidades que contar con una carrera universitaria, esta última nos habilita para mejores trabajos, mejores sueldos, traduciéndolos en comodidades para el bienestar. Se tiene que la formación profesional como lo define Ibarra (2005), “Es la propuesta de una formación integral que comprenda las capacidades y competencias para acceder al mundo del trabajo…” (p. 3). Por otra parte, la formación profesional en palabras de Germe (2002), “permiten acceder a los oficios existentes, la posesión de una formación tiene el valor de pasaporte de acceso al oficio” (p. 21), esta aseveración concuerda con Ibarra, siguiendo las menciones anteriores, se puede acordar que la formación profesional dota de capacidades y competencias a los estudiantes para acceder al oficio en el campo laboral, además confirman que estudiar es la llave para mejores oportunidades laborales y por consecuencia generar bienestar y mejorar la calidad de vida con comodidades, alimentación, vestimenta y vivienda.
Considero que las afirmaciones no son del todo cierto ya que tenemos la otra cara de la moneda, que nos remite  a pensar en si realmente existen estas oportunidades laborales, la situación laboral es vivida e interpretada de formas diversas, de acuerdo con circunstancias individuales puntuales y de la forma en que cada persona afronta el problema. En México este problema ha venido a significar uno de los principales retos para el crecimiento económico, al respecto Ruiz  y Ordaz (2010) mencionan:
La capacidad de la economía mexicana para generar empleos producti­vos, al menos al mismo ritmo que crece la población en edad laboral, es uno de los principales retos que ha enfrentado el país desde principios de los ochenta. Se puede afirmar, sin duda,  que se mantendrá como el princi­pal reto del futuro, si no se reactiva realmente el crecimiento económico y se emplea productivamente la creciente oferta de mano de obra. (p. 91)
En este sentido el desempleo se convierte es uno de los principales problemas de la economía mexicana, “…debido al incremento del desempleo y los bajos salarios que tiene el país estimulan a las personas a emigrar”  (Figueroa et al. 2012, p. 835).
Aunado a lo anterior, si en el extranjero también se da este fenómeno de desempleo en los mexicanos, las remesas disminuyen lo que conduce a que las familias en México perciban menos ingreso y se eleve la pobreza.  
Todo este contexto nos conduce a suponer que el SEM no cumple con las expectativas que la actualidad demanda, al egresar no brinca de manera inmediata al campo laboral por algunas de las razones ya expuestas, por otra parte “habrá egresados que requieran de una especialización o un posgrado para buscar el área específica de su profesión a la cual dedicarse” (Fuentes, 2010, p. 237). Nuevamente observamos que la formación profesional en este caso, inicial, no es suficiente, sino que se requiere cada vez de más y más nivel académico.
Se dice fácil, hay que estudiar para salir adelante, pero debemos tomar en cuenta el contexto social, político y económico, pues de ellos surgen limitantes que impiden que el SEM proporcione el servicio de calidad que la nación necesita, que la sociedad exige y que el sector laboral demanda.
De las barreras que limitan el Sistema Educativo Mexicano
Existen factores que limitan el desarrollo y evolución del SEM, entre los más comunes, los económicos pues como se mencionó anteriormente el desempleo es un generador de pobreza y nuestro país no está exento a esta problemática, al respecto,  UNICEF/UNESCO (2008), indican lo siguiente:

La pobreza es un factor esencial que impide o dificulta gravemente la matriculación, el cursar toda la enseñanza primaria y secundaria y el obtener buenos resultados escolares, y es habitual que los niños de minorías étnicas y comunidades indígenas no concluyan los estudios. (p. 17)
La falta de recursos económicos ha sido uno de los principales problemas que involucran entornos como la salud, la vivienda y en este caso, la educación. Si bien es cierto que “Toda la educación que el Estado imparta será gratuita” (Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, Art. 3°, Fracc. IV) la realidad es que esto no se cumple cabalmente, pues existe un cobro por inscripción, cuotas de mantenimiento, para libros, para apoyos, entre otros gastos como útiles escolares, uniforme, todos estos gastos nos hacen pensar que la educación que imparte el Estado no es tan gratuita como se pretende. Rodríguez (2015) indica que:
Las primeras en sufrir las consecuencias de la falsa gratuidad de las escuelas son las madres viudas, divorciadas y solteras de escasos recursos (con ingresos menores de 6 mil pesos mensuales). (p.1)
Al parecer la problemática se extiende a que las escuelas de tiempo completo no lo son en realidad pues esto obliga a padres de familia a abandonar momentáneamente sus puestos de trabajo para recoger a sus hijos en las escuelas, derivando en problemas laborales que incluyen descuentos en sus nóminas e incluso despidos por no completar su jornada laboral. Aunado a esta barrera que limita la educación nos encontramos con modelos pedagógicos que si bien al inicio resultan innovadores, vanguardistas y que presumen ser la solución a los problemas educativos de rezago, deserción o calidad, no se ajustan a la realidad o no cumplen con el tiempo suficiente para que tengan éxito.
De acuerdo a la Embajada de Finlandia, Madrid (2017) “El nivel educativo en Finlandia es elevado. En comparaciones internacionales Finlandia se sitúa entre los primeros países a nivel mundial” (p.1). Tal vez algunos se preguntarán ¿Por qué no adoptar el modelo finlandés en nuestro país? Esto no funcionaría puesto que la inversión que se destina del PIB al sector educativo en ambos países es distinta, mientras que México destina el 5.2 % Finlandia aporta el 6.5 % (Embajada de Finlandia, Madrid, 2017; Expansión 2015).
Pequeña pero gran diferencia lo que representan esos puntos porcentuales en inversión destinada a la educación. Desde luego el Sistema Educativo Mexicano recibe apoyos económicos de organismos internacionales, así como también asesoramiento y opiniones en materia educativa, sin embargo por razones que a tienden a los contextos referidos no se aplican en nuestro país.
De las recomendaciones de la UNESCO para el Sistema Educativo Mexicano
El siglo XXI corresponde a una era en constante cambio, particularmente México en materia educativa ha evolucionado, tal vez no con la rapidez y eficacia que la sociedad contemporánea demanda, pero los esfuerzos por afrontar los retos actuales no dejan de rendir resultados positivos. Para encarar la problemática en el sector educativo, el país debe tomar en cuenta recomendaciones que organismos internacionales como la Organización de las Naciones Unidas para la Educación la Ciencia y la Cultura (UNESCO), dan a conocer mediante las conferencias regionales y mundiales
La misión de la UNESCO consiste en contribuir a la consolidación de la paz, la erradicación de la pobreza, el desarrollo sostenible y el diálogo intercultural mediante la educación, las ciencias, la cultura, la comunicación y la información. (UNESCO, 2009, p. 3)
            En cuanto a esta misión, la agencia a través de la Conferencia Regional de La Habana en 1996  reiteró que “La educación general, y la superior, son instrumentos esenciales para enfrentar exitosamente los desafíos del mundo moderno”   (UNESCO, citado por Tünnermann, 2010, p. 6). A este respecto la recomendación desde 1979 fue que los países inviertan en el sector educativo, al menos entre el 7 y el 8% del Producto Interno Bruto, sin embargo en México no se alcanza ese porcentaje.
De acuerdo a Expansión (2015) México invierte el 5.2 del PIB en educación. Esto indica que no se toma en cuenta la recomendación de la UNESCO en nuestro país. 
Respecto a la igualdad de acceso, los logros son calificados como parciales, dadas las bajas tasas de escolaridad que aún prevalecen en la educación superior, los esfuerzos son insuficientes en cuanto a la elevación de la matrícula de jóvenes de origen indígena mediante el apoyo de los sistemas de becas.

Por otra parte una recomendación más, ha sido sobre el financiamiento, dado que es deber ineludible del gobierno financiar la educación superior pública.
Se recomendó además que las instituciones de educación superior deberían adoptar estructuras organizativas y estrategias educativas que les confieran un alto grado de agilidad y flexibilidad. También, y no menos importante es lo referente a la revalorización de la pedagogía universitaria y la renovación de los procesos de enseñanza-aprendizaje.
Sin duda las recomendaciones de la UNESCO han estado puestas sobre la mesa, sin embargo, la antesala de sus aplicaciones se remiten al factor económico dado que México no toma en cuenta la recomendación de destinar el porcentaje sugerido del PIB al sector educativo, lo cual deriva en menores proyectos educativos, becas, cobertura, acceso y permanencia de los estudiantes de nivel superior.
La intención es positiva, sin embargo al no dar el salto necesario que exige un sector tan lastimado como lo es el educativo en materia económica y financiera, difícilmente se conseguirán los cambios necesarios para enfrentar los retos de la sociedad actual.
Conclusión
El SEM provee de educación al pueblo mexicano, permitiendo que los estudiantes se formen profesionalmente para obtener mejores oportunidades laborales, que a su vez se traducen en mejores salarios y por consecuencia una mejor calidad de vida, como se expuso, en la actualidad surge con frecuencia que no es suficiente terminar una carrera universitaria para competir en el mundo laboral, algunos deben estudiar una especialidad o un posgrado para aumentar sus posibilidades de ocupación; la pobreza en México juega un papel importante en los objetivos de cualquier Sistema Educativo, especialmente el de nuestro país que ha sido castigado y oprimido por factores de carácter político, social y económico, los modelos educativos se vuelven obsoletos según avanza nuestra sociedad y surgen nuevos programas, mismos que en su mayoría han de durar lo mismo que una administración pública federal, para en el mejor de los casos darle continuidad o dejarlos en el olvido como sucedió con programas como Enciclomedia, escuelas de tiempo completo, escuelas de calidad entre otras cuyo objetivo me atrevo a afirmar es solo una cara de la moneda que exhiben los políticos a manera de proselitismo.
¿Será que un día estas políticas nos favorezcan de manera permanente y se asegure la continuidad y actualización de los programas en pro de los estudiantes, o seguiremos siendo objeto de una propuesta para motivar el voto electoral?



Referencias


Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. (1917). Mexico: Diario Oficial de la Federación.
Embajada de Finalandia, Madrid. (24 de Abril de 2017). Educación en Finlandia. Obtenido de http://www.finlandia.es/public/default.aspx?nodeid=36870&contentlan=9&
Figueroa Hernández, E., Ramírez Abarca, O., González Elías, J. M., Pérez Soto, F., & Espinosa Torres, L. E. (2012 enero-junio). Análisis del Desempleo, la Migración y la Pobreza en México. Revista Mexicana de Agronegocios. Obtenido de http://www.redalyc.org/pdf/141/14123097006.pdf
Fuentes Navarro, M. T. (2010). La Orientación Profesional para Elegir Fundamentalmente una Ocupación: Propuesta Alternativa. Revista Mexicana de Psicología, 237-246. Obtenido de http://www.redalyc.org/pdf/2430/243016324012.pdf
Germe, J.-F. (2002). Orientación Profesional, Formación y Empleo. Revista Europea. Formación Profesional, 21-26. Obtenido de http://www.cedefop.europa.eu/files/26-ES.pdf
Ibarra Rosales, G. (2005). Ética y Formación Profesional Integral. Reencuentro, 2-14. Obtenido de http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=34004303
Reuters. (24 de Noviembre de 2015). México, el más tacaño de la OCDE en materia educativa. Expansión, pág. 1.
Rodriguez, O. (17 de Septiembre de 2015). ¿La Educación pública es de veras gratuita? La Jornada, pág. 1.
Ruíz, P., & Ordaz, J. L. (2010). Evolución Reciente del Empleo y Desempleo en México. Economía UNAM, 91-105. Obtenido de http://www.economia.unam.mx/publicaciones/nueva/econunam/23/05napoles.pdf
Tünnerman, C. (2010). Las conferencias regionales y mundiales sobre educación superior de la UNESCO y su impacto en la educación superior de América. Perfiles Educativos, LX(87), 1-19. Obtenido de http://www.redalyc.org/src/inicio/ArtPdfRed.jsp?iCve=37318570005
UNESCO. (2009). ¿Qué es la UNESCO? UNESCO, 1-28. Obtenido de http://unesdoc.unesco.org/images/0014/001473/147330s.pdf
UNICEF/UNESCO. (2008). Marco para hacer realidad el derecho de los niños a la educación y los derechos en la educación. Un enfoque de la educación basado en los derechos humanos, 17.


jueves, 20 de julio de 2017

¿Aún la extrañas?



-¿Aún la extrañas?.

-¿A quien?. ¿Al amor de mi vida?. No, ni un poquito.

-Que extraño eres. ¿Cómo puede ser el amor de tu vida alguien a quien ni si quiera extrañas?.

-¿Sabes que pasa cuando las frutas maduran, no?.

-¿Se separan del árbol?.

-Así es. Mi amor ahora es como una fruta madura. Y me he separado de mi árbol. Y madurar implica aprender a dejar ir, incluso cuando se trata del amor de tu vida. Por eso no la extraño. Al fin y al cabo, si la vida quiere, nos volverá a reunir. Y si nunca sucede, siempre recordare algo; Ella me hizo conocer el amor, y más que eso, me hizo madurarlo, aprender que amar, no significa poseer.

Fuente: Eduardo Horta G.

domingo, 21 de mayo de 2017

De las recomendaciones de la UNESCO en nuestro país.



El siglo XXI corresponde a una era en constante cambio, particularmente México en materia educativa ha evolucionado, tal vez no con la rapidez y eficacia que la sociedad contemporánea demanda, pero los esfuerzos por afrontar los retos actuales no dejan de rendir resultados positivos. Para encarar la problemática en el sector educativo, el país debe tomar en cuenta recomendaciones que organismos internacionales como la Organización de las Naciones Unidas para la Educación la Ciencia y la Cultura (UNESCO), dan a conocer mediante las conferencias regionales y mundiales
La misión de la UNESCO consiste en contribuir a la consolidación de la paz, la erradicación de la pobreza, el desarrollo sostenible y el diálogo intercultural mediante la educación, las ciencias, la cultura, la comunicación y la información. (UNESCO, 2009, p. 3)
 En cuanto a esta misión, la agencia a través de la Conferencia Regional de La Habana en 1996  reiteró que “La educación general, y la superior, son instrumentos esenciales para enfrentar exitosamente los desafíos del mundo moderno”   (UNESCO, citado por Tünnermann, 2010, p. 6). A este respecto la recomendación desde 1979 fue que los países inviertan en el sector educativo, al menos entre el 7 y el 8% del Producto Interno Bruto, sin embargo en México no se alcanza ese porcentaje.
De acuerdo a Expansión (2015) México invierte el 5.2 del PIB en educación. Esto indica que no se toma en cuenta la recomendación de la UNESCO en nuestro país. 
Respecto a la igualdad de acceso, los logros son calificados como parciales, dadas las bajas tasas de escolaridad que aún prevalecen en la educación superior, los esfuerzos son insuficientes en cuanto a la elevación de la matrícula de jóvenes de origen indígena mediante el apoyo de los sistemas de becas
Por otra parte una recomendación más, ha sido sobre el financiamiento, dado que es deber ineludible del gobierno financiar la educación superior pública.
Se recomendó además que las instituciones de educación superior deberían adoptar estructuras organizativas y estrategias educativas que les confieran un alto grado de agilidad y flexibilidad. También, y no menos importante es lo referente a la revalorización de la pedagogía universitaria y la renovación de los procesos de enseñanza-aprendizaje.
Sin duda las recomendaciones de la UNESCO han estado puestas sobre la mesa, sin embargo, la antesala de sus aplicaciones se remiten al factor económico dado que México no toma en cuenta la recomendación de destinar el porcentaje sugerido del PIB al sector educativo, lo cual deriva en menores proyectos educativos, becas, cobertura, acceso y permanencia de los estudiantes de nivel superior.
La intención es positiva, sin embargo al no dar el salto necesario que exige un sector tan lastimado como lo es el educativo en materia económica y financiera, difícilmente se conseguirán los cambios necesarios para enfrentar los retos de la sociedad actual.
           



Referencias Bibliográficas
Expansión (24 de noviembre de 2015). México, el más tacaño de la OCDE en materia educativa. Disponible en: http://expansion.mx/economia/2015/11/24/mexico-reprueba-en-inversion-educativa-ante-la-ocde

Tünnerman, C. (2010). Las conferencias regionales y mundiales sobre educación superior de la UNESCO y su l impacto en la educación superior de América Latina. Perfiles Educativos. vol. LX, núm. 87, 1-19, México. Disponible en: http://www.redalyc.org/src/inicio/ArtPdfRed.jsp?iCve=37318570005

UNESCO (2009). ¿Qué es la UNESCO?  660-682. Disponible en: http://unesdoc.unesco.org/images/0014/001473/147330s.pdf

martes, 25 de abril de 2017

Del papel de la burocracia en la implementación de las políticas públicas

En primera instancia se debe de dejar en claro que es la implementación en el marco de las políticas públicas, al respecto, Revuelta (2007) refiere que, “es el proceso que ocurre entre las declaraciones formales de la política y el resultado final alcanzado” (p. 139). Se entiende además que es un proceso mediante una política que puede verse influenciado por actores y factores, que han de apoyar, alterar o en el peor de los casos obstruir el cumplimiento del objetivo original.

Para este análisis en concreto, no existe diferencia entre si la política que se implementa es una decisión administrativa hecha por el poder ejecutivo o una hecha por el legislativo en forma de plan, programa, decreto o ley promulgada, en este sentido la implementación será atendida como un proceso.
Dentro de las diversas variables independientes que influyen en este proceso se encuentra la burocracia; Max Weber, como principal exponente de la teoría burocrática derivo del alemán büro como oficina y del griego cratos, poder. En este sentido, para él, es una gran organización que opera y funciona con fundamentos racionales. Hoy en día este término se aplica hacia el conjunto de actividades y trámites que hay que seguir para resolver un asunto de carácter administrativo, también se le suele atribuir al grupo social formado por funcionarios o empleados públicos.
El proceso posterior a la toma de decisiones había sido un área de estudio desatendida hasta los años setenta; diversos autores consideraban el estudio de la implementación de políticas como algo que no ameritaba atención especializada, debido a que la implementación era simple, solo aplicar la política y esperar los resultados de los objetivos planteados.
Por otra parte, la evidencia creciente de un gran número de casos de estudio, mostró la existencia de una grieta entre los objetivos originales de la política y sus resultados finales, es decir un marco comparativo entre la perspectiva y la realidad.
Siguiendo a Revuelta, refiere que un buen número de estudios investigaron el rol de la burocracia, como la única o principal variable en el proceso de implementación. El éxito o fracaso de la implementación de políticas se le atribuye a la burocracia, “esencialmente se considera que los asuntos burocráticos son el principal problema de la implementación” (Kaufman, 1993, citado en Revuelta, 2007, p. 142). Otros autores afirman que los burócratas no son neutrales en sus preferencias políticas, ni son controlados por fuerzas externas. “su autonomía les permite negociar exitosamente para conseguir buena parte de sus preferencias" (Oszlak, 2006, p. 12). Al respecto el propio Weber consideró a la burocracia como un tipo de poder y no como un sistema social.
Revuelta menciona que otros autores consideran a las relaciones intergubernamentales como el principal asunto que afecta la implementación y que estudios más recientes “siguen considerando a los asuntos burocráticos como el centro del problema de la implementación” (Huang, 1999 y Whiford 2002, citado por Revuelta, 2007, p. 143).
Aun en la actualidad se considera vigente la postura de Revuelta sobre el papel o rol de la burocracia en la implementación de políticas, dado que nuestra forma de gobierno es una democracia, donde elegimos a nuestros gobernantes, no siendo así la burocracia que emerge del carácter no representativo. Los actores de la burocracia condicionan la implementación, en el contexto, tipo de política, magnitud del cambio requerido, recursos financieros, condiciones socioeconómicas, el apoyo de los medios, las mismas actitudes de los ciudadanos, el apoyo fundamental de las autoridades, etc.
Todo lo anterior se ve reflejado en los alcances finales de la implementación de las políticas públicas, su introducción, modificación, permanencia o cancelación de las mismas.

Referencias
Revuelta, B. (2007). La Implementación de Políticas Públicas. Díkaion, vol. 21, núm.  016, 135-156. Disponible en: http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=72001610

Oszlak, O. (2006). Burocracia Estatal: Política y Políticas Públicas. Revista POSTdata: Revista de Reflexión y Análisis Político, núm. 11, 11-56. Disponible en: http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=52235599001

jueves, 13 de abril de 2017

Del dinero y la compra de la felicidad

"El dinero no compra la felicidad, pero con él puedes 
comprar tacos y yo nunca he visto a una persona 
comiendo tacos, triste o llorando"




En diversas ocasiones de la vida, se ha escuchado la frase, El dinero compra la felicidad, algunos aseguran que es cierto, lo más escépticos dirían que no, otros afirmarían que si no la compra al menos ayuda en mucho.  

Primeramente se ha de definir que es la felicidad, al respecto el Diccionario de la Real Academia Española (DRAE) indica que la felicidad es “Estado de grata satisfacción espiritual y física”, entonces se ha de entender que la felicidad no es más que el estado de ánimo de la persona que se siente plenamente satisfecha gozar de lo que desea o por disfrutar de algo.

Algunos personajes allegados a quien esto escribe, refiere que la felicidad adquirida por el dinero solo es pasajera, momentánea o fugaz, sin embargo, se ha defendido a capa y espada que  la felicidad está hecha de momentos, de circunstancias, de experiencias que dan ese estado de satisfacción.

Michael Norton, profesor de la Escuela de Negocios de Harvard dijo en la conferencia Dealbook en Nueva York:

“parece extraño que las cosas que desaparecen pueden hacerte más feliz que las cosas que permanecen”  visto de otro modo, cuando se gasta en un televisor o un celular, estos están orientados a actividades que se realizan en silencio como ver programas solo o usar aplicaciones para jugar en solitario, pero cuando están de vacaciones, las personas conviven con familiares y amigos, ven nuevos lugares, aprenden cosas nuevas y crean recuerdos. Lo mismo ocurre con las experiencias relativamente baratas como salir a cenar con los amigos.  (Guillespie, 2015, parr. 6)
Muchas veces nos sentimos felices por hacer felices a los demás, tener el poder adquisitivo para otorgar regalos o como dice el dicho, hay más felicidad en dar que en recibir.

Al respecto, Dan Gilbert, profesor de Psicología de la Universidad de Harvard indica que “los recuerdos de las personas, lugares y actividades, son los que más califican las personas como felicidad, cuando han invertido dinero en ellas” (Finanzas Personales, 2017).

Todo ello nos forja una idea clara de que si es posible que el dinero compre la felicidad, los menos osados, optarían por cambiar el verbo activo y simplemente decir que el dinero, ofrece, otorga, facilita o simplemente da la felicidad, y es bastante válido.

Los detractores de esta teoría han afirmado que existen caso en que las personas tienen todo el dinero del mundo, sin embargo tienen a algún ser querido enfermo, y en cuyo caso el dinero no le puede curar, teniendo a quien posee el dinero en un estado de infelicidad permanente; ante tal idea, me remito a la síntesis de este artículo, El dinero compra la felicidad; por lo que se descarta que el dinero pueda comprar la salud, el amor y la amistad, son asuntos distintos.

Si bien ya se ha puntualizado que el dinero si otorga la felicidad, también se puede dar que la felicidad otorgue el dinero. De acuerdo a otras investigaciones, Jiménez (2005) señala que, “es posible que tanto el dinero dé la felicidad como que la felicidad dé dinero” (parr. 7). Y es que cuando realizamos nuestro trabajo con dedicación, esmero, cuidado, vocación, gusto, lo hacemos felices y este nos retribuye un beneficio económico, pero este tema deberá de ser tratado por separado.

Lo contrario a la felicidad seria la angustia, disgusto, pena, pesar, desdicha, apuro, etc., etc. Por supuesto a nadie le causa felicidad, tener deudas, pasar por la angustia de que se acabó el gas y aun no llega el día de pago, que se acumulen las cuentas por pagar, observar que el banco nos aplica comisiones, intereses e impuestos a lo poco que tenemos, que llegue el cumpleaños de nuestros hijos y no podamos festejarlo, el día del papá o la mamá y  que no tenemos lo suficiente incluso para el más mínimo detalle. Que andemos de antojo por comer algo y tengamos que quedarnos con las ganas, dejar de ir a una fiesta solo por no poder estrenar un vestido nuevo, dejar pasar oportunidades de ofertas y promociones en el súper o centro comercial.


Con dinero esto sería distinto… ¿o no?




Referencias

Guillespie, P. (23 de Noviembre de 2015). Expansión. Obtenido de http://expansion.mx/mi-dinero/2015/11/23/el-dinero-realmente-puede-comprar-la-felicidad-harvard
Jiménez, M. (05 de Septiembre de 2005). El Pais Economia. Obtenido de http://economia.elpais.com/economia/2015/09/05/actualidad/1441461835_564364.html
Personales, F. (12 de abril de 2017). Como el dinero si puede comprar la felicidad. Obtenido de http://www.finanzaspersonales.com.co/hogar-y-familia/articulo/como-el-dinero-si-puede-comprar-la-felicidad/56526



viernes, 7 de abril de 2017

De la pérdida de valores y el acoso femenino

Es increíble, como la mujer tiene que acostumbrarse al acoso de los hombres, cuando realizan actividades tan comunes como caminar por la calle, recibir miradas insinuantes e insistentes, incluyendo en algunos casos palabras vulgares e insultantes.

Se acostumbra, y aquí nada tiene que ver si se es bonita o no, el hombre (en su mayoría) sólo ve un cuerpo femenino y su mente se llena de porquería imaginaria.

Cuando alguien tiene la osadía de ir mas allá, exhibiendo o incluso teniendo contacto físico, es denigrante e insultante, un simple roce, y no es justo que mujer alguna sufra de semejantes humillaciones, no es justo para la mujer que invadan su intimidad.

Tan increíble como cierto es que existan hombres así rondando por ahí, hombres que en su mayoría deben tener novia, esposa, hijas y por no ir mas lejos, una madre.

Cómo no hacer conciencia del coraje e impotencia que sentiría si su propia sangre pasara por situación tan desagradable provocada por otro hombre.

Y es que por unos cuantos malhechores, pagamos todo el género masculino.

Cada vez estamos peor humanamente hablando, perdemos el sentido de los valores, de la moral y de la ética, para volvernos mas irracionales, cometiendo acciones motivadas por pasiones y bajos instintos.


  Dr. Alberto González Lira Docente, especialista en educación, tecnología y función electoral en Veracruz Alberto González Lira es un pr...